24-11-2019 | 10:38
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¿Y ahora en quién confiamos?

    Lo que sucede cada ciertos momentos en las filas militares y policiales amerita un mayor trabajo y un mayor compromiso de las altas esferas, no solo de los entes uniformados, sino del propio Estado. Pensar que policías y militares activos y pasivos, y ahora, incluso, personas vinculadas con la Fiscalía General del Estado, formen sospechosamente parte de bandas delincuenciales, es un mensaje negativo que se le está dando a la sociedad ecuatoriana. Qué está pasando en la Policía y en las Fuerzas Armadas para que haya estos desatinos. Qué sucede con las instancias de investigación en la Fiscalía y en quienes son encargados de administrar justicia. Qué pasa con nuestras leyes que cuando los delincuentes son sorprendidos en delitos pasan horas y pocos días tras las rejas y salen libres, posiblemente a seguir delinquiendo. Pero, quizá la pregunta más preocupante que se escucha de la gente es: ¿Y ahora en quién confiamos?