11-02-2019 | 18:25

Tiempo de promesas

45 días que deberían servir para conocer al candidato, examinar su trayectoria.

    Comenzó esa época agitada en la que los candidatos estiman que la mejor manera de ganarse la voluntad de los electores es ofrecer y ofrecer. 45 días convertidos en “tiempo de promesas”, en “baratillo de ofertas” para ilusionar, al menos temporalmente, a quienes creen que ofertas de campaña son promesas cumplidas.

    Temporada en la que los candidatos acomodan sus respuestas a lo que quiere oír y escuchar el elector. No en la que se proponen soluciones reales a los grandes problemas comunitarios. Etapa en la que no miden las consecuencias de los compromisos. Todo lo aceptan, a la espera que el futuro lo resuelva.

    Época en la que todo parece fácil, para los candidatos y para la comunidad, pues las soluciones están a la puerta. Pero época en la cual no existen ni se presentan programas destinados a resolver los problemas del corto y del mediano plazo. Como tampoco se diseñan etapas, ni una hoja de ruta que demuestre que el candidato no llega a una dignidad a improvisar, sino a cumplir lo que ofrece.

    45 días que deberían servir a la ciudadanía para conocer al candidato, examinar su trayectoria de servicio, identificar al equipo que lo acompaña, y no solo escuchar discursos aprendidos y proclamas. Porque solo así un elector, estará en capacidad de escoger al mejor candidato, al que no traicionará la confianza de sus electores, ni dará largas para cumplir lo ofrecido.

    VINCULADO A

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