20-05-2019 | 12:53

Tenía más por recorrer...

    Hasta el último día, antes de ser hospitalizado por una derrame cerebral, Julio César Trujillo presidió el Consejo de Participación Ciudadana Transitorio en el que se resolvió cumplir el mandato hasta que sean posesionados los consejeros elegidos en las urnas. La posesión quedó pendiente. También quedó pendiente el trabajo que él lideraba para una reforma constitucional que ponga fin al CPCCS. Se ha ido un ibarreño ilustre por sus convicciones, pero también por su honestidad. Sus allegados recalcan que su principal legado son los principios éticos con los que actuó durante toda su vida, una vida en la que no amasó fortunas. Con su esposa tenían lo necesario, la riqueza no fue su afán, sino servir a su patria. Que le podrán decir viejo, pero no ladrón, respondió en alguna ocasión a una legisladora y afirmaba con orgullo que llegó a cumplir más de 80 años con buena salud mental, pero sobre todo, con las manos limpias...