10-10-2019 | 00:00

Editorial

    Este día es relevante en medio de las repercusiones que tiene la población ecuatoriana ante el alto grado de conflictividad social que vivimos. Precisamente este 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, donde se busca generar conciencia sobre los diversos tipos de enfermedad que la gente puede sufrir sin siquiera saberlo. El Ecuador, hoy por hoy está convulsionado, desorientado, manipulado por intereses politiqueros que buscan dividirnos como nación y encontrar, en medio del caos, satisfacer sus propios intereses. El estrés lo tenemos todos, mandatarios y mandantes, gobernantes y gobernados. No solo debería ser un día de reflexión, debería ser siempre, porque la descomposición social la sentimos en alto grado. Nuestra realidad es la de otros países y organizaciones. Se requiere informar a la población de los problemas de salud mental y fomentar un debate abierto sobre los trastornos actuales.