14-01-2020 | 00:00

Quejarse ya no resulta

    Vamos a los ocho meses de gestión administrativa municipal en Ibarra y la incertidumbre golpea a los ciudadanos. En principio fue una buena estrategia culpar a la anterior administración municipal de todos los males, se habló de corrupción pero de las declaraciones no han pasado y, las obras que esperaban ser ejecutadas, muchas de ellas están paralizadas y eso lo recoge la prensa. Ese es un mal de quienes solo piensan en los protagonismos individuales y no en el proceso que debe ser continuado, sobre todo de obras, programas y proyectos importantes que beneficien a la urbe. No se puede perder el tiempo solo en acusaciones, dimes y diretes y miramientos al pasado, más aún cuando la administradora de la ciudad transitó por la institución municipal por largos 12 años. Sabía el reto que asumía, sus discursos hablaban de cambios profundos y de una transformación de la ciudad, pero la gente se pregunta... ¿y cuándo?