23-12-2019 | 00:00

No todo es color de rosa

    A menos de dos días de vivir plenamente la Navidad, las calles en Ibarra están inundadas de cientos de personas que buscan un regalo. Las largas filas de espera por las compras de última hora no solo afecta a los consumidores, sino a todos aquellos que viven esta rutina. En esta época hay personas que por tradición o por el simple hecho de consumir ven en estas fechas una oportunidad para gastar más de lo habitual. En estos tiempos no existe crisis económica, es como que no existiera. Las ciudades viven días de intenso movimiento y en ese sentido la inseguridad también aumenta en estas festividades provocando que empresas refuercen sus medidas de seguridad ante la amenaza de robos. Cierto es que son una de las fiestas más esperadas por algunos, pero para otros no tanto por diferentes motivos. Lo único cierto es que las fiestas siembran caos y no todo es tan bonito como parece.