20-04-2019 | 09:57

La corrupción y su realidad

    El comportamiento humano tiene sus bemoles. Unos viven su vida sin sobresaltos aunque con ciertas necesidades insatisfechas y otros, optan por el dinero fácil, por las prebendas, por el poder y hasta diríamos por el enriquecimiento ilícito. Cada uno debe ponerse en el andarivel que le corresponde o por el que quiere recorrer en su vida. Los unos se sacrifican, luchan, se esfuerzan para dar una mejor vida a sus familias y los otros, prefieren sucumbir a las tentaciones del poder y del dinero, aun a costa de lo que eso significa: grandes beneplácitos momentáneos y, como está ocurriendo, sufrimientos, huidas, cárcel y hasta muerte. La corrupción como un acto impropio va carcomiendo las sociedades, se ensaña con los débiles de conciencia y no puede con los éticamente fuertes y convencidos de sus principios y de sus valores. En América Latina parecería que el poder político y los enfermizos por el dinero son eternos, pero el hoy nos muestra traumáticas realidades.

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