17-04-2019 | 00:00

Fuego en Notre Dame

    El mundo vio con estupor la forma en que la Catedral parisina más icónica de Europa como es Notre Dame, sucumbía ante las llamas. Era insólito que una de las joyas preciosas de la arquitectura gótica pereciera a causa de un devastador incendio que destruyó gran parte de la edificación con casi 8 siglos de historia. Afortunadamente, las llamas no pudieron borrar de su fachada las cientos de gárgolas que constituyen uno de los rasgos más reconocidos de esta joya arquitectónica ubicada en el centro de la ciudad. Esas figuras monstruosas -medio animales y medio humanas- cumplían un papel en la conservación del edificio. Cerca de 13 millones de turistas la visitan cada año y claro, las tristes y espectaculares imágenes, nos harían pensar que la Catedral se extinguió, pero no es así, el pueblo francés y la comunidad internacional aportarían para rescatar este patrimonio de las cenizas. En todo caso, Notre Dame ha quedado herida.