18-01-2020 | 00:00

El desempleo, desespera

    Dos de cada tres ecuatorianos en edad de trabajar no tienen esa posibilidad. Las fuentes de trabajo están agotadas y las alternativas gubernamentales no causan efectos para salir adelante, lo cual ahonda el problema. Según datos del Instituto de Estadísticas y Censos, de diciembre de 2017 a diciembre de 2019, más de 271 000 personas perdieron su empleo. Muchos ciudadanos, incluso con título profesional, no acceden a puestos de trabajo de acuerdo a su grado de preparación porque, en los últimos años, las relaciones de tipo político se han impuesto. Los jóvenes sienten una inestabilidad laboral cuando sus contratos son por espacios específicos de tiempo, máximo dos años en las entidades públicas, lo cual hace que se esfumen, incluso, los proyectos de vida familiar que les permita acceder a una vivienda o a un bien con deuda de largo plazo. Los 250 000 empleos de los que se hablaban para cada año todavía está en lista de espera.