05-10-2018 | 00:08
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Corrupción descansa, no duerme

    En estos días en que estamos acostumbrados a que los escándalos aparezcan en forma reiterativa, no fue nada raro que haya una mancha más al tigre. Los contratos para la construcción de casas judiciales durante el anterior gobierno, tocó también el nombre de una de esas obras que fue construida en la ciudad de Otavalo con un sobreprecio, según se denunció, del 58%. Entre los año 2011 y el 2013, según las investigaciones se ha ido descubriendo que los contratos tiene fuertes nexos familiares con quienes estaban al frente de la Judicatura a nivel nacional. ¿Qué le sucedió a nuestro país? ¿en qué momento se perdió la tan cacareada honestidad y manos limpias? ¿qué está haciendo la justicia para transparentar estos hechos sobre los cuales el pueblo exije sanciones? Lo que se va descubriendo asquea y es pésimo precedente para las nuevas generaciones que miran con estupor lo que han hecho malos ecuatorianos.

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