25-11-2018 | 12:57

Basta de abusos

    Callar también es un acto de violencia. Es lo que opina el Jefe del Departamento de Violencia Intrafamiliar de la Policía en Imbabura. Y es que al callar, la víctima de violencia física, patrimonial, sexual y psicológica, lo que hace es nunca cerrar el círculo del maltrato. Con la aprobación de la Ley para la prevención y erradicación de la violencia de género contra las mujeres, vigente desde noviembre de 2017, se logró el aumento de penas para los agresores.Por ejemplo, quienes maltrataban a las mujeres pasaban entre seis y ocho días en la cárcel. Actualmente, en Imbabura, tres casos puntuales fueron sancionados hasta con cinco meses. Pero, más allá del tiempo de privación de la libertad es importante que la mujer se sienta apoyada psicológicamente y asesorada legalmente para no caer nuevamente en manos criminales y que, además, también dañan psicológicamente a sus hijos. Decir basta y denunciar es lo fundamental.

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