31-03-2014 | 05:08

Yachay

    jacinto salasHay días que marcan hitos en la historia , en la trayectoria de los pueblos. Este 31 de marzo puede ser uno de ellos. Es la fecha que, desde la perspectiva gubernamental, mejor presidencial, será clave en el futuro del país. El punto de quiebre para el cambio de paradigma, de modelo, de un país que se atreve a romper los moldes tradicionales que le afincan en el pasado, y da el salto a otro que centrará su desarrollo en lo más importante y válido en el futuro, el conocimiento, el talento.

Yachay, la Ciudad del Conocimiento, nace hoy, cuando los primeros 187 estudiantes inician su formación en una universidad diferente, en un centro de estudios que siguiendo modelos probados, obligará a docentes y alumnos a vivir en él, a dedicarse casi exclusivamente a la única tarea, prepararse, estudiar, investigar, crear.
Es muy probable que, para muchos, Yachay todavía constituya una quimera, algo irreal y lejano al contexto del Ecuador. Las explicaciones sobre la trascendencia de esta universidad han sido limitadas, se han dirigido más a la Academia, y no a subrayar el alcance que ella tiene para el país, todavía anclado en una economía primaria, agroexportadora, de productos sin valor agregado.
Cuál será el impacto de Yachay en la trayectoria de la provincia es algo que todavía está por descubrirse. Porque esta nueva universidad no puede limitarse a ocupar un enorme espacio de 4800 hectáreas de tierras productivas asentadas en Urcuquí, debe representar mucho más.
Es lo que los imbabureños desconocen. Es lo que Yachay debe decirlo y explicarlo. Porque si la universidad rompe paradigmas en lo que significa formación, debe romperlos en su relación directa e inmediata con la comunidad. Esta no puede limitarse a ofertar servicios sino ir mucho más allá, a la participación activa y efectiva en el parque industrial, a la generación de novedosos emprendimientos, que surjan del conocimiento científico y tecnológico de Yachay.

Jacinto Salas Morales
salasjacinto@yahoo.com