14-03-2019 | 11:22
Carlos Dávila
Coyuntura
ecodavila51@hotmai.com

Veinte años del feriado bancario

Panorama generó desconfianza en el sucre y el mercado de divisas demandó dólares de forma general.

    Hace 20 años Ecuador vivió uno de los sucesos más dolorosos de su historia: el feriado bancario.

    ¿Cómo sucedió? Desde 1994 se aplicaba una legislación relajada en términos de control bancario. La ley de instituciones financieras de esa época permitió la proliferación de bancos y posibilitó la concesión de créditos a “personas y entes relacionados”, con el consecuente deterioro de sus carteras.

    Ecuador había contraído deudas y emitido gran cantidad de dinero para financiar el conflicto con Perú (1995). Además había ocurrido el destructivo Fenómeno del Niño (1998) y, por si fuera poco, el petróleo se vendía en menos de ocho dólares por barril.

    El panorama generó desconfianza en el sucre y el mercado de divisas demandó dólares de manera generalizada. El sucre perdía dramáticamente su valor frente al dólar. Los depositantes retiraban sus depósitos de los bancos en forma masiva para refugiarse en el dólar.

    En tales circunstancias el debilitado régimen de Mahuad decretó un feriado bancario de 24 horas, que se extendió a cinco días después de los cuales se congelaron por un año los depósitos mayores a dos millones de sucres. A los depositantes nos entregaron unos papeles llamados “certificados de depósito reprogramados”.

    Consecuencias: pérdida masiva del ahorro de cientos de miles de depositantes, éxodo de ecuatorianos al exterior, desolación, separación, desconfianza, muerte...