31-05-2019 | 00:00
Víctor Corcoba Herrero
Algo más que palabras
corcoba@telefonica.net

Uno ha de crecer cooperando

Con razón se

dice que el individuo

asciende cuando se deja caer de rodillas.

    No me gustan esas gentes que viven pensando que se bastan por sí mismos, que no les importa crecer en la maldad, con tal de acrecentar sus caudales y endiosarse. Tampoco me satisfacen aquellos miembros de gobiernos o jefes de Estado, incapaces de aglutinar armónicamente, pues es esencial globalizar energías, trabajar ensamblados por el bien común, cooperar para tender puentes de unión. Todo se transforma cada amanecer, nada es lo mismo, pero requiere de nuestra contribución para convertirse en camino y en un andar, tan estético como ético, por el que puedan desarrollarse todos los moradores. De ahí, la importancia de que las personas hagan de cada instante de su vida, una profunda renovación interior, a fin de que, teniendo viva conciencia de la propia responsabilidad ciudadana, acepten dejarse acompañar y, de este modo, poder custodiar en alianza con lo que la propia vida no exige, la de ser constructores de una misión tan universal como es el respeto mutuo, regenerándonos en todo momento hacia esa consideración que todos anhelamos para sí. Ojalá también para los demás. En verdad, el amor todo lo dulcifica con dulces miradas, lo arropa y comprende, y cada situación es única como también somos exclusivos cada uno de nosotros. Por consiguiente, siguiendo ese ciclo de amor que cada cual lleva consigo, también los crecimientos económicos han de llegar a todos. Hoy más que nunca se demanda asistencia humanitaria por todos los territorios.