15-04-2019 | 13:30
Juan F. Ruales
Como venía diciendo
juanfruales48@hotmail.com

Una lección maniquea

De un lado los grandes humanistas que murieron luchando por los segundos.

    A riesgo de parecer maniqueo, intentaré explicar a un amigo que me preguntó a este respecto, lo que pasa en este lapso de historia que vive Ecuador y el mundo: Desde el surgimiento de la propiedad sobre los medios de producción, la raza humana quedó dividida en dos mitades antagónicas: La una, la de los propietarios de esos medios, y la otra, la de los NO propietarios más que de su fuerza de trabajo. Los primeros, una ínfima minoría; los segundos más del 90 % de la población. Los primeros, “malos” para los segundos, y éstos “malos” para los primeros. Los primeros, explotadores; los segundos, los explotados. Los primeros, los privilegiados que tienen todo de sobra; los segundos, a los que les falta de todo, de sobra también. Los primeros apropiados del planeta supuestamente común; los segundos los inquilinos a veces sin siquiera un pan para alimentarse. Mal que nos pese, así es nuestra historia desde la propiedad privada y por ende, desde la división de la especie humana en clases sociales antagónicas. La historia se movió en esta diáspora. Los primeros tratando de defender su status a como dé lugar utilizando todos los medios posibles: leyes hechas por ellos para volver lícito lo ilícito y los segundos luchando por recuperar sus derechos con todo en contra. De un lado los grandes humanistas que murieron luchando por los segundos. Del otro los que los calumniaron, persiguieron y asesinaron para impedir que cambie este mundo usurpado por los primeros. Assange es parte de los segundos.