13-05-2019 | 10:51
Jacinto Salas
Momentos
salasjacinto@yahoo.com

Un nuevo ciclo

Los ciudadanos creen haber cumplido con la democracia cuando van a las urnas y sufragan.

    Este martes, el país vive la renovación de los gobiernos autónomos descentralizados. Desde mañana, un nuevo grupo de administradores asume una tarea que puede marcar una pequeña o gran diferencia con las que fenecen. Pero esto no depende solo de ellos. Con alguna frecuencia, los electores piensan que el simple reemplazo de administradores es suficiente para promover los cambios que una ciudad o una provincia exigen. Lamentablemente no es así. Elegir a nuevos responsable de la gestión pública nunca será suficiente, si, al propio tiempo, la comunidad descuida, abandona su papel de veedora activa y permanente de la gestión de un alcalde, un concejo, una junta parroquial. De todo. Muchos observadores y analistas, señalan precisamente esa deficiencia. Generalmente, los ciudadanos creen haber cumplido con la democracia cuando concurren a las urnas y depositan su voto. Sin embargo, olvidan que el juego democrático, bien y correctamente entendido exige mucho más. Lograr que las autoridades, no solo atiendan a las exigencias inmediatas, urgentes de la población, sino que su preocupación vaya mucho más allá: a la necesidad de encontrar objetivos y metas comunes y a comprometer a todos para alcanzarlas. Ese desarrollo común no es tarea solo de quienes asumen el poder. Lo es de quienes lo delegan, los ciudadanos. Si estos, personal o colectivamente, no se identifican, comprometen, ciudades, provincias y parroquias, seguirán como siempre marchando en el propio terreno