11-02-2020 | 00:00
Enrique Aguilar
Reflexiones
neaguilarz@hotmail.com

Un médico ejemplar

Este momento, ningún país puede quedarse estático ante la presencia del primer caso de coronavirus.

    En diciembre de 2019 el oftalmólogo Li Wenlian, en un hospital de Wuhan, R.P. China, encontró similitudes entre siete pacientes con un Síndrome Respiratorio Agudo y lo denunció a las autoridades de su país, quienes en lugar de investigar a fondo estos casos, acallaron su denuncia con amenaza de sanciones. Esto obligó al Dr. Li a retractarse en sus afirmaciones, pero como no se puede ocultar el sol con un dedo, a los pocos días, la multiplicación exponencial de los casos revelaba una grave epidemia, cuyo germen identificado pertenecía a los Coronavirus. El 10 de Enero este sacrificado médico fue internado por padecer la infección y falleció la semana anterior, provocando la protesta de mil cien millones de sus compatriotas. Esto nos lleva a dos reflexiones: La primera; la medicina nos expone a los peligros de infección y muerte constantemente, por eso no podemos entender a los que gratuitamente denigran nuestra profesión. El Dr. Li será recordado por las nuevas generaciones por su entrega y sacrificio. La segunda reflexión tiene que ver con la urgencia de tomar medidas epidemiológicas ante la evidencia de una pandemia y en eso fallaron las autoridades chinas que ahora tienen que afrontar miles de infectados y cientos de muertes, además del rechazo político de su población. Este momento, ningún país puede quedarse estático ante la presencia del primer caso de coronavirus en su territorio, es más, debe agotar sus recursos tecnológicos y humanos para hacer frente a este peligro mundial.