03-05-2019 | 18:52
Víctor Corcoba Herrero
Algo más que palabras
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Retórica repelentes

Al fin y al cabo, todos somos un pedazo de alguien metafóricamente y, asimismo, un trozo del universo

    No me gustan esas gentes que imprimen a su paso un lenguaje incendiario destructivo. Por mucha retórica que se utilice, la falsedad nos destruye nuestra alentada existencia. No olvidemos que la evidencia siempre triunfa por sí misma. Por tanto, a las cosas hay que llamarlas por su nombre. A mi juicio, hay que poner techo en algunas actitudes. Ya está bien de esparcir veneno hacia aquellas personas que piensan diferente a nosotros. Un respeto, por favor. Cuidado con el odio sembrado, tan de moda en esta época, por cierto extendido como la pólvora a través de las diversas redes sociales, pues este modo de proceder engañando, de confundirlo todo, lo que genera es un ambiente trágico de violencia y crueldad que nos acaba devorando como especie. En consecuencia, todos estamos llamados a promover otras miradas más auténticas, otras visiones más verídicas, también a pronunciar otros discursos menos vengativos, para poder defender aquellos valores que nos unen, y así también poder cimentar una sola familia humana que, como tal, no tiemble de frío. El vínculo que nos une no es tanto de sangre, sino de respeto y de consideración. No lo tenemos fácil. La cordialidad brilla tantas veces por su ausencia, que los calvarios se acrecientan porque las generaciones actuales no se respetan ni así mismas. En consecuencia, en lugar de estas retóricas repelentes que, personalmente me agotan, prefiero la estética de la moral que al menos nos corrige y nos hace sentir bien.