05-11-2019 | 00:00
Mauro Aguirre
Religión

Reflexiones sobre la vida y la muerte

En nuestras culturas se mantiene una comunión con nuestros seres queridos

    ProDespués de realizar la conmemoración del día de los difuntos, en la cual la humanidad entera mantiene fuertes costumbres de oración ritos y costumbres. La iglesia católica mantiene la esperanza en la resurrección de Cristo. Samuel Johnson dice: no importa como muere un hombre, sino como vive. El acto de morir no es importante, su duración es escasa. Nuestra muerte no es el fin si podemos vivir en nuestros hijos y en la generación, porque ellos son nosotros. Vemos la muerte como la última parada pero olvidamos que dejamos un rico legado atrás. Algunos de nosotros dice Albert Einstein: tenemos hijos, otros han contribuido a la sociedad de otras maneras significativas y creativas. La muerte al sabio por sorpresa, él siempre está listo para irse. La muerte no debería sorprendernos porque la muerte nos rodea. Cuando aceptamos esto podemos aprovechar al máximo nuestras vidas. La muerte nos entristece porque nos separa de las personas que amamos. Afortunadamente el amor es más fuerte que la muerta y nada puede vencerlo. En realidad, no morimos mientras la gente nos recuerde y nos mantenga cerca de sus corazones.

    En nuestras culturas aborígenes y el mestizaje nuestro se mantiene una comunión con nuestros seres queridos por medio de sufragios, ofrendas, responsos. Como los discípulos de Emaús debemos descubrir a Cristo en el camino y en la fracción del pan. En esta vida el gran misterio del hombre es su muerte. Es un gran misterio porque nadie sabe con certeza qué hay después de la muerte.