18-10-2019 | 00:44
(O)
Renata Barragán
Punto de Vista
chiquita25@uio.satnet.net

¡Quito fue ultrajada!

Para los quiteños es un dolor ver su ciudad destrozada, vejada y humillada al extremo.

    Luego de días interminables de tensión y sufrimiento por el paro iniciado por los transportistas en contra de las medidas económicas emitidas por el gobierno ecuatoriano y luego de los indígenas que llegaron a la Capital y que lamentablemente, por acción de infiltrados se creó el caos y la confusión, originando varias desmanes. Los participantes tanto indígenas como el Presidente de la República con la mediación de la ONU y la iglesia Católica, llegaron a un consenso para derogar el Decreto 883. Realmente Quito, nuestra querida Capital fue la que más hechos vandálicos soportó, lo que originó muchos daños y destrozos. Para los quiteños es un dolor ver su ciudad destrozada , vejada y humillada al extremo. No se respetó las súplicas de muchos quiteños que hasta con lágrimas en los ojos pedían a las turbas enloquecidas que no lo hagan y ante el estupor mundial que no podían creer lo que estaba ocurriendo. Quito, Patrimonio de la Humanidad, era vejada y humillada ante la impotencia de la fuerza pública de detener la acción de los enardecidos. Entre los destrozos más fuertes están: la Contraloría, algunas de sus oficinas y vehículos destrozados e incendiados; TELEAMAZONAS, importante cadena de televisión, incendiada, varias unidades de Policía objeto de innumerables actos de salvajismo y vandalismo que en definitiva efectaron a Quito. Como decía el Dr. Nelson Maldonado, ilustre quiteño, “Quito asistió a un linchamiento masivo”. Esto merece una investigación muy profunda.