09-11-2019 | 00:00
Kim Vivero
Pensamientos
kvivero@pucesi.edu.ec

Perdón de corazón

No es fácil perdonar

la traición, mentira,

calumnia

o maltrato

    El perdón es uno de los valores más grandes que Dios puso en el corazón de los seres humanos y la expresión más sublime del amor puesto que cuando una persona pide perdón a otra se libera de las cadenas que aprisionan su alma y del veneno que enferma a su cuerpo. Perdonar no es lo mismo que justificar una mala acción, excusar de no hacer algo u olvidar una traición sino más bien dar una nueva oportunidad para hacer bien las cosas, enmendar el error y ser mejor cada día. El perdonar tampoco borra lo mal actuado, no quita la responsabilidad, no libera de la culpabilidad, no resta importancia a la acción y no da la razón, pero demuestra que la persona tiene un corazón generoso, un alma noble y un espíritu superior.

    Siguiendo el ejemplo de Jesús, “el maestro de maestros,” sí queremos vivir en paz y armonía con nosotros mismos y con los demás, tenemos que perdonar hasta “setenta veces siete.” No es fácil perdonar la traición, mentira, calumnia o maltrato, porque las lágrimas, sufrimiento, y dolor no pueden ser olvidados con decir de palabra “perdón, lo siento muchísimo, estoy muy arrepentido,” sino en demostrar con hechos el cambio de actitud. La vida es corta, y por ello, no podemos vivir con ese resentimiento todo el tiempo. Así que, hoy mismo no sólo pidamos perdón de corazón a aquellas personas que amamos y que hemos ofendido sino también perdonemos de corazón a quienes nos quieren y nos han fallado porque mañana puede ser ya tarde.