10-06-2019 | 00:00
Jacinto Salas
Momentos
salasjacinto@yahoo.com

Patrimonio

    Meses atrás, respondiendo a una necesidad urbana sentida y reclamada, el Municipio de Ibarra inició la recuperación de edificios emblemáticos de la ciudad que no solo mostraban deterioro, sino que amenazaban un colapso total.

    El Municipio aceptó el reto. Se hicieron consultorías, identificaron las obras emergentes, asignaron recursos y se iniciaron las obras en su primera etapa. Hasta allí bien, pero, ahora, corresponde a la actual administración municipal asumir las obras complementarias. Encontrar los recursos indispensables para lograr que esos edificios, situados en pleno centro histórico, imagen patrimonial de Ibarra, herencia de los últimos 110 años, sigan constituyendo lo que fueron, una muestra de la creatividad, del esfuerzo y valor de los ibarreños cuando decidieron volver al solar originario y reconstruir Ibarra.

    Sin embargo, quedan dudas. Temor de que recuperar ese patrimonio, no esté entre las prioridades actuales y emergentes de Ibarra, ni de sus autoridades. Un recorrido por el parque Pedro Moncayo muestra que la incuria y el abandono siguen allí. Cierto, desaparecieron los andamios de la Capilla Episcopal pero están los de la Catedral. No hay decisiones sobre el edificio del Teodoro Gómez, y la antigua casa junto a la CNT no muestra las obras que lleven a su conclusión. Algo similar pasa con la casa de la Fundación Pedro Moncayo.