14-10-2019 | 00:00
Juan F. Ruales
Como venía diciendo
juanfruales48@hotmail.com

Página negra

Al momento

de escribir

esta nota el panorama es sumamente incierto

    Acaba de pasar la semana más convulsionada del Ecuador en el último medio siglo. Nadie de mi generación fue testigo de este episodio histórico que puso en evidencia la lucha de clases, concepto que en Sociología solo lo abstraemos teóricamente, pero esta vez se evidenció tan brutalmente que aquí no caben teorizaciones. Esta lucha fue producto de una jugada maestra de las clases dominantes al haber introducido astutamente a una de sus fichas en el tablero político que lo tenían perdido desde hace una década. El carácter reformista-pequeñoburgués del gobierno anterior no supo aprovechar, (pues no supo cómo hacerlo), su coyuntura en el poder para capitalizar a su favor las diversas fuerzas sociales populares para educarlas ideológica y políticamente; más bien se abrió demasiados frentes de aversión con varias de ellas, lo que se evidenció en esta semana cuando varios de los sectores populares levantados que protestaron contra las medidas económicas y el desgobierno de Moreno, a la par lo hacían también contra Correa, unos con y otros sin motivo. Al momento de escribir esta nota el panorama es sumamente incierto. No se ve que Moreno tenga la más mínima intención de renunciar, pues ya renunció a toda su dignidad al momento de traicionar a su mejor amigo. Y como digo yo, que puede uno perder si se ha sido capaz de hacer eso; y más aún en la esfera de la geopolítica económica, cuando lo que está en juego son millones de dólares a favor del gran imperio y de sus cuates locales.