03-12-2019 | 10:09
Enrique Aguilar
Reflexiones
neaguilarz@hotmail.com

Oscilación constante en A. Latina

Pero todos estos procesos están manejados por las grandes potencias y los intereses económicos....

    No es que sea un fenómeno exclusivo de este continente, pero a partir de este siglo se ha vuelto constante que el péndulo de la política oscile en América Latina entre izquierdas y derechas.

    En el fondo de este proceso está la injusticia social y el marginamiento de la mayoría de la población, que ningún gobierno ha podido, por lo menos, acercarse a solucionar.

    Ahora ha emergido la derecha como en: Colombia, El Salvador, Guatemala y la ultraderecha en Bolivia y Brasil. Pero hay otro denominador común: el deseo de los gobernantes de izquierda de perpetuarse en el poder, con el pretexto de completar sus logros.

    Bien le dijo Lula a Morales que no debía presentarse a una tercera elección, el resultado fue el golpe y el fascismo que arrasará con todos los avances de Evo en Bolivia.

    Otro factor es la fragilidad de los partidos, movimientos y grupos políticos de nuestros países, que parecen hechos de frágil cristal para romperse al menor desafío.

    Tampoco hay en los votantes la suficiente cultura política para no dejarse arrastrar por el fatal sunami del populismo.

    La última votación en Uruguay parece contradecir todas estas afirmaciones y permitir que haya un cambio de polo realmente democrático. Lo observaremos durante un año, que parece ser el tiempo necesario para que las masas comiencen a cuestionar la elección que ellos hicieron.