15-10-2019 | 09:40
(O)
Mauro Aguirre
Religión

Oremos por nuestra Patria

La oración es una fuerza que no podemos desperdiciar. Nos mantendrá unidos con un mismo fin

    En estos momentos de crisis social es urgente acoger el llamado de los obispos del Ecuador a mantener nuestras plegarias al Dios para que retorne la paz, tranquilidad y seguridad para continuar con el trabajo comunitario en el desarrollo.- Que los Gobernantes escuchen el clamor de los pobres y se busquen las mejores soluciones que el corazón de Jesús reine en todos los rincones y etnias custodiándonos de todos los males como la violencia, el terrorismo, saqueo y delincuencia. Para quienes viven la fe es normal elevar sus oraciones preocupados por los destinos de la patria; pero la sensación de ser una comunidad solidaria y orante por el mismo objetivo constituyó una experiencia nueva para mí en estas circunstancias. La oración puede poner equilibrio en las emociones fuertes que desata un enfrentamiento entre conciudadanos. Bien realizada debe producir paz interior y dar claridad a nuestro entendimiento para tomar mejores decisiones. Los que somos creyentes tenemos el convencimiento de que al rezar somos escuchados por nuestro Dios y que su gracia se derrame sobre los corazones que actúan con recta intención. Esta decisión de orar en los momentos cruciales, aunque sea llevado por el temor, es muy buena, pero debería ser una actitud permanente de los buenos cristianos que amamos a Dios y también a nuestra patria. Nuestro país fue el primero en consagrarse al Corazón de Jesús y cuenta con esa protección que debemos activar con nuestras plegarias diarias.