11-09-2019 | 00:00
Marcelo Almeida Pastor
Reflexiones
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Ollantay y Cusi Coyllur en leyenda

Pronto el intenso amor fructifica el nacimiento de Ima Súmac (Bella Niña) y la disputa se agrava.

    Aunque, la crítica especializada, todavía discute sobre el tiempo de la leyenda de Ollantay y Coyllur, es una magnífica expresión dramática contenida en tres actos que pertenece a la cultura Inca. Hoy en el altiplano andino, en verso y con fervor, aún se transmite de generación en generación.

    Ollantay el guerrero más prestigioso del Antisuyu pide en casamiento a Coyllur (Estrella alegre) quien es hija del Inca Pachacútec, éste manifiesta su desacuerdo invocando la defensa del poder y el linaje que tienen los Hijos del Sol, así como sus predeterminados enlaces matrimoniales entre hermanos. El iracundo el enamorado insiste “Yo soy Hijo de la Tierra, aún más antigua que la luna, y con los latidos de fuego de montaña nació en mi corazón el amor invencible por la divina estrella.

    Y si Coyllur me ama, no habrá fuerza en el mundo que pueda oponerse a un rey de los Andes”. Encierran a la novia en la Casa de las Vírgenes consagradas al Sol y persiguen al guerrero que se refugia en escarpadas montañas (hoy Ollantaytambo). Pronto el intenso amor fructifica el nacimiento de Ima Súmac (Bella Niña) y la disputa se agrava. El desenlace de la leyenda ha sufrido variaciones, de acuerdo a versiones escritas; pero cualquiera sea su final, el amor trasciende épocas y fronteras; la leyenda cuenta la vida de los amantes enfrentando tradiciones familiares imperiales y los designios sociales existentes.