23-11-2019 | 00:00
Kim Vivero
Pensamientos
kvivero@pucesi.edu.ec

No más violencia contra la mujer

Nada justifica

ni da autoridad

a un hombre

para que atente contra la dignidad de una mujer.

    Es muy lamentablemente que en pleno siglo XXI y en una sociedad “supuestamente” civilizada en la que la vivencia de los valores no sólo contribuye al bienestar de la familia y a una formación integral de los hijos sino también en la que los avances científicos y tecnológicos han ayudado a mejorar la calidad de vida de las personas, se conmemore al 25 de noviembre como el “día internacional de la no violencia contra la mujer.” Esto nos demuestra que en ciertos sectores de la sociedad todavía existen hombres que utilizan el “machismo” como un distintivo de superioridad, la “agresión física” como una arma para imponer su fuerza, el “maltrato verbal” como una táctica para humillar, y el “acoso sexual” como un estrategia para dominar a una mujer. La violencia es sinónimo de ignorancia puesto que por más difícil que sea el problema que esté enfrentando una pareja o por más grave que sea el error que haya cometido una mujer, nada justifica ni da autoridad a un hombre para que atente contra la dignidad, falte al respeto, amenace osadamente, utilice malas palabras, grite sin razón o golpee cobardemente a una mujer. Después de lo actuado, el que un hombre “pida perdón públicamente,” “intente enmendar el error” o “se comprometa a no volver hacerlo,” resuelve el inconveniente momentáneamente hasta encontrar la paz y recuperar la confianza, porque la cicatriz de la herida que generan los diferentes tipos de violencia quedan marcados en el cuerpo y tatuados en el alma de una mujer.