20-05-2019 | 00:00
Jacinto Salas
Momentos
salasjacinto@yahoo.com

Más allá de la retórica

    Pasó el tiempo de las promesas, de las palabras melosas, de los abrazos forzados. Pasó, en definitiva, el tiempo de la retórica, del discurso, de los regalitos de papel y hasta de la ruindad del pasquín, que en eso se ha convertido cualquier campaña electoral. Llegó la hora de la acción.

    Acción, pero no cualquiera, sino aquella que desde la perspectiva actual, reclama una gestión pública transparente, dinámica, administración efectiva, convincente, de resultados. Porque son estos los que, en definitiva, generan una reacción a favor o en contra del administrador público.

    Será por ello que hoy se habla y se promueve una gestión por resultados, porque se supone que son estos los que permiten a un individuo, a esta sociedad, distinguir si la tarea, el trabajo del administrador ha sido exitoso o constituye una burla a la confianza ciudadana.

    Cuando desde el 14 de mayo, nuevas autoridades, y con ellas remozados equipos técnicos se suman a la tarea de la administración pública, todos esperan que la gestión encuentre, como se expresa sin ambages : resultados. Entonces, solo entonces, cuando estos sean positivos, esa gestión será exitosa.

    Lograrlo exige procesos rigurosos de planificación, de trabajo, de control permanente, de supervisión honesta, de fiscalización honrada. Procesos lejanos de la improvisación y, mucho más de las soluciones fáciles que intentan contentar y no resolver.

    En cuatro años, tal vez antes, los ciudadanos dirán su voz.