21-05-2019 | 00:00
Enrique Aguilar
Reflexiones
neaguilarz@hotmail.com

La Vieja Europa

    En Abril 2019 la vieja Europa nos recibe con un clima parecido al de Quito, alternando sol y lluvia y un frío soportable con una buena chompa y capucha. Es la misma vieja Europa que despierta tantas expectativas entre los turistas, esta vez son en su mayoría chinos que recorren con variopintos vestidos y zapatos tenis: las catedrales, las plazas, los canales, los hermosos puentes e inundan los museos, donde es casi imposible circular. Pero ahora la vieja Europa tiene otras preocupaciones, la ultraderecha invade sus parlamentos y adquiere voz en ellos, como pasó en las últimas elecciones en España donde VOX, partido de ultraderecha obtuvo 15 diputados. Pero ¿De qué parten estos temores?. De que los partidos de ultraderecha acaben con el bienestar y el desarrollo que se ha alcanzado a través de la integración de Europa, de la unificación de mercado y su moneda y de los mecanismos democráticos que hasta ahora sostienen a la Unión Europea. Los ultras quieren un liberalismo salvaje, la expulsión y el cierre de fronteras a los inmigrantes de África, Medio y Extremo oriente y el nacionalismo como doctrina que podría acabar con todo tipo de integración. No consideran que la inmigración, viniera de donde viniese, es la única solución, a una población decreciente porque nacen menos de los que mueren. Quien reemplazará en el futuro a los trabajadores, especialmente a los del campo, pues en Europa los campesinos son 7% o menos de la población.