02-11-2019 | 05:10
(O)
Kim Vivero
Pensamientos
kvivero@pucesi.edu.ec

La vida, un corto viaje

En este

viaje se deberán realizar muchas paradas, unas voluntarias y otras obligadas.

    En este 2 de noviembre en el que no sólo recordamos, honramos y glorificamos a los “difuntos,” también reflexionamos acerca de lo que significa la “muerte.” Es oportuno mencionar que varios exponentes, autores y defensores de la vida, están de acuerdo en que “la vida es un corto viaje,” cuyo punto de partida inicia con el nacimiento, como producto del amor de nuestros padres, quienes a partir de ese momento se convertirán en los mejores acompañantes y guías que podamos tener. En este extraordinario viaje se deberán realizar muchas paradas, unas voluntarias y otras obligadas, en las que nuestros padres tendrán que bajarse a cumplir con algún otro encargo y ya no seguirán con nosotros, lo que nos causará sufrimiento pero el viaje tiene que continuar. En algunas paradas, nos encontraremos con pasajeros de primera clase a los que tendremos que aceptarlos y amarlos por ser nuestros hermanos, esposos, e hijos. En otras paradas, conoceremos a otro tipo de viajeros que compartirán con nosotros nuestro estudio, trabajo y vecindario, a quienes los llamaremos compañeros, colegas y amigos. Muchos de estos viajeros nos acompañarán solo un momento y otros estarán con nosotros un poco más de tiempo, pero Dios como el conductor de este viaje estará siempre guiando nuestros pasos y apoyándonos en todo momento. Valoremos cada día de nuestra vida y vivámosla a plenitud porque tal vez mañana ya nos toque a nosotros también quedarnos en alguna parada.