09-09-2019 | 16:53
Juan F. Ruales
Como venía diciendo
juanfruales48@hotmail.com

La paz no vende

... El acuerdo de La Habana estaba destinado al fracaso por ésta,

la lógica

neoliberal...

    Cuando se inició el proceso de paz entre las FARC y el gobierno colombiano, publiqué un artículo en el que manifesté mi esperanza de que este proceso llegue a feliz término. Si tenía dudas de que esto ocurra, pues uno de los más grandes negocios es el de la guerra y, México y Colombia han sido, en las últimas décadas, los principales “clientes” de esta siniestra mercancía que va desde la compra de aviones, tanques, barcos y armas; hasta vituallas, tecnología, capacitación militar y propaganda para convencernos de que está es una “guerra santa contra el mal”; lo que haría suponer que con tanto gasto ese problema debió haber sido superado hace rato, cuando por el contrario esa guerra solo ha servido para elevar los funestos indicadores como su presupuesto. De casi 13 billones de pesos que era en el año 2000 solo hasta el 2014 subió hasta 228 billones de pesos, recursos que de vivir en paz estarían destinados a la solución de problemas de la salud, alimentación, producción, empleo, educación, etc. Mis dudas se cumplieron: ¡la paz no es negocio”. El acuerdo de La Habana estaba destinado al fracaso por ésta, la lógica neoliberal. La vida humana, de la naturaleza, los valores no cuentan; cuenta solo la acumulación de capital y la guerra es un pingüe negocio. Las potencias neoliberales no iban a dejar que se vaya de sus manos. Qué pena que nuestros hermanos colombianos deban volver a una guerra que ya lleva más de medio siglo, solo porque el negocio de la guerra es el que determine la suerte del planeta.