06-12-2019 | 00:00
Víctor Corcoba Herrero
Algo más que palabras
corcoba@telefonica.net

La mística contemplativa

Esta

batalla

de todos

contra todos

nos marchita

los sueños

    “Tras las alas del deseo, surge el vuelo del amar; así comienzan las grandes hazañas, aquellas que tienden a hacernos revivir y nos sustentan la convivencia”. Me gustan esas almas próximas, sensibles, inmaculadas, dispuestas a abrazarlo todo con la cercanía de un espíritu creativo, impregnado de buenos propósitos y de compasivos quehaceres, en favor de un mundo más consustancial con la luz y en lucha contra esta mediocridad que nos atormenta. Sin duda, hemos de abrir otros horizontes más fraternos. Esta batalla de todos contra todos nos marchita los sueños.

    Tenemos que cruzar el umbral de la mística contemplativa, sentirnos más espíritu que cuerpo y trascender como siervo de los siervos, despojados de estos mezquinos poderes que nos atrofian la inspiración de crecer mar adentro. Por tanto, me niego a perder el tiempo en obras mundanas, con caducidad del momento, y si hay algo que me desvela en este atardecer en el que vivo, es renacer a la poesía, siempre dispuesta a ser nuestra compañera, para que las soledades jamás nos paralicen los labios.

    Necesitamos dejar espacio a la acogida, saber guardar silencio para poder escuchar, pero también ser voz para los que nadie quiere escuchar su dolor. Ojalá aprendamos a llenarnos interiormente de pensamientos nuevos, maravillosos y placenteros.

    Somos hijos del amor, y como tales, necesitamos que esta noble contemplativa del valor de entrega nos movilice.