24-07-2019 | 00:19
(O)
Francisco Javier Paniagua
Desde la otra orilla
fjpaniagua@uma.es

La marca turística Imbabura

Una de las claves del éxito se basa en la implicación de los públicos del lugar.

    El turismo es clave para el desarrollo económico, la prosperidad y el bienestar de muchos territorios. Según datos de la Organización Mundial del Turismo, este sector supone el 10 por ciento del Producto Interior Bruto en el mundo; uno de cada once empleos que se crean, se genera en este ámbito; el 7 por ciento de las exportaciones se realizan en este campo. En 2030, habrá más de 1800 millones de viajeros internacionales; y 5,6 millones de viajeros internos. E Imbabura no puede mirar hacia otro lado. El concepto de marca destino, de reciente creación, significa un cambio en la gestión y la comunicación en los territorios, que se definen por la asociación de atributos y unos valores emocionales, que los identifican que impactan en los viajeros, como señalan diferentes expertos como Morgan, Pritchard y Piggott (2003) o Huertas (2014). Digamos que los lugares tienen personalidad, como dicen Govers, Go y Kumar (2009). Cada territorio tiene una cultura única, como ocurre en los diferentes cantones de la provincia, que suma además un gran patrimonio paisajístico, que debe verse fortalecido con la denominación de Geoparque, y una de las claves del éxito se basa en la implicación de los públicos del lugar, que de manera directa e indirecta se beneficiarán de estas medidas. Por eso todos los agentes sociales -medios de comunicación, comerciantes, gobernantes- y cualquier persona deben implicarse en la construcción de la marca Imbabura.