26-09-2019 | 00:00
Carlos Dávila
Coyuntura
ecodavila51@hotmai.com

Indebida exposición de datos

El asunto es grave y al parecer las autoridades estaban con la guardia más que baja.

    El reciente anuncio del Gobierno respecto de la pérdida de una enorme cantidad de datos personales -de unos 20 millones de ecuatorianos-

    prendió las alarmas de ciudadanos y gobernantes. ¿Cómo y por qué tal volumen de valiosa data fue a parar alojada en un servidor en alguna ciudad de Estados Unidos?

    ¿Qué motivó la sustracción de toda esa información y quiénes son los responsables?

    ¿Qué tiene que ver con Ecuador la empresa israelí que detectó la anomalía?

    Este asunto es más grave de lo que aparenta y al parecer nuestras autoridades estaban con la guardia más que baja. La consecuencia más temible de esta sustracción es que los datos sean utilizados para sustitución de personas.

    Los delincuentes tendrían acceso a datos personales, direcciones, claves, información laboral, antecedentes crediticios, saldos bancarios, números de tarjetas de crédito y los respectivos cupos, propiedades, seguridad social, y un largo etcétera.

    También es posible que los sustractores de los datos los hayan utilizado para venderlos a entes comerciales a modo de bases de datos segmentadas con fines de mercadeo.

    Eso sería lo menos peligroso para la integridad de las personas, aunque también desleal y deshonesto. En todo caso, esa información ya estuvo en manos indebidas y las consecuencias de esa exposición solo se podrán dimensionar cuando aparezcan hechos indeseables derivados de su uso.