28-09-2019 | 00:00
(E)
Kim Vivero
Pensamientos
kvivero@pucesi.edu.ec

Ibarra, ciudad de encanto

Cantón ejemplo de hospitalidad, nobleza y generosidad para propios y extraños...

    En este 28 de septiembre que Ibarra cumple 413 años de Fundación Española es oportuno resaltar no sólo una historia rica en verdades.

    Desde que el Capitán Don Cristóbal de Troya, Regidor de Quito, por mandato del Licenciado Don Miguel de Ibarra, VI Presidente en la serie cronológica de la Real Audiencia puebla, funda y establece la Villa de San Miguel de Ibarra en el extenso y hermoso valle de Carangue en el año 1606 como un mandato supremo, cantón ejemplo de hospitalidad, nobleza y generosidad para propios y extraños. La belleza natural de sus paisajes, barrios y parroquias bendecida por el Divino Maestro enamora a todos los viajeros, turistas y peregrinos para que Ibarra sea considerada como un paraíso terrenal, protegida por el majestuoso Taita Imbabura, vigilada por la señorial Mama Cotacachi y engalanada por la seductora Laguna de Yahuarcocha.

    Estos hermosos atributos la convierten en la escultora de brillantes amaneceres e inolvidables crepúsculos, protagonista de leyendas encantadas, testigo de pasiones prohibidas y amores eternos, fuente de inspiración de poemas románticos y sublimes canciones, cuna de hombres emprendedores y mujeres exitosas. Más allá de su interesante historia y de toda la magia celestial que se puede apreciar en cada rincón del campo y la ciudad, su verdadera valía está en la gente sencilla, amable, emprendedora y soñadora, que con su diaria gestión hacen de Ibarra una ciudad de encanto. ¡Loor a Ibarra!