13-07-2019 | 00:00
David Ruiz Sevilla
Perspectivas
davidruizsevilla@hotmail.com

Estudiantes dañinos

Estudiantes, de manera deliberada y alevosa, insisten en destruir todo lo que les viene en gana.

    Ha finalizado el año lectivo en el régimen Sierra-Amazonía. Saldos positivos y negativos. Estudiantes que ganaron el año sin dificultad, y otros que lo perdieron o están quedados para rendir exámenes supletorios, remediales y de gracia. Profesores que dieron todo de sí en su trabajo de aula, y otros que trabajaron a medio gas. Padres de familia que siempre estuvieron pendientes de los estudios de sus hijos, y otros que nunca se preocuparon de nada.

    Pero hay algo en particular que queremos analizar: el comportamiento de muchos estudiantes en sus instituciones educativas. Resulta que, a pesar de los consejos, los pedidos comedidos, las permanentes recomendaciones en el sentido de que deben cuidar los bienes y la infraestructura de sus instituciones, muchos estudiantes, de manera deliberada y alevosa, insisten en destruir todo lo que les viene en gana.

    En una unidad educativa, por ejemplo, alguno de los muchos patanes, botó en el inodoro varias cajas vacías de la leche que entrega el Ministerio de Educación. Seguramente, ese mismo bruto, botó vasos de plástico en el mismo inodoro y soltó el agua; el inodoro se tapó y quedó inservible; fue imposible destaparlo, se tuvo que contratar a un albañil para que desmonte el inodoro, lo arregle y lo vuelva a pegar al piso. Alguien dijo: “Ciertos estudiantes no merecen estar en las aulas de un colegio, sino en las jaulas de un zoológico”.