17-01-2020 | 00:00
Víctor Corcoba Herrero
Algo más que palabras
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Espíritu poético de los océanos (1)

“Tan importante como cambiar el mundo, es empezar por uno mismo, huyendo de las necedades.”

    Reivindico el rescate poético de los océanos, esa belleza natural que hemos de conservar y proteger, pues forman parte de nuestro pulso viviente, de nuestro propio sentir que camina y se regenera por estos espacios inmensos, escenario habitual de los más sublimes latidos, renaciéndonos a una biografía de sueños, que es lo que hace que la vivencia sea interesante.

    Por consiguiente, dejemos de plantar cementerios en el maravilloso mundo naval, conservemos su esencia y hasta el color de su piel, para crecernos como poetas, y poder recrearnos ante su perenne lenguaje de olas, y así concebir una hermenéutica adecuada, que respete los timbres de la naturaleza y los delicados equilibrios que conforman las expresiones del agua; que es lo que, en definitiva, da firmeza al poema que somos.

    En efecto, formamos parte de esa poesía en perpetuidad que no podemos manipular a nuestro antojo. Ahí está el aire dándonos fortaleza. También allá está el mar, unas veces bravo y en otras ocasiones más sereno, donándonos su abecedario de asombros reconstituyentes. Pensemos que el líquido elemento es como aquel astro que nos indica la ruta a tomar, porque nos pone alas y nos vierte pureza.

    Lo mismo nos sucede con la corriente del viento, acariciándonos el alma. Desde luego, las verdaderas galaxias de nuestra historia son las personas, aquellas que han sabido vivir con la métrica de la rectitud en sus andares.