20-12-2019 | 00:00
Víctor Corcoba Herrero
Algo más que palabras
corcoba@telefonica.net

El planeta y la persona

No olvidemos que todos tenemos una pertenencia al planeta, una historia que nos trasciende.

    Lo más importante que tenemos es nuestra herencia cultural, que nos transmite lo transcendente que es nuestro quehacer diario, sobre todo aquel que nos vincula a trabajar unidos y a ser promotores de dos elementos claves, lo auténtico a la hora de mostrarse y ese espíritu solidario que nos convierte en donantes perpetuos. Ahí radica ese gran deber que, entre todos, tenemos que llevar a buen término; el de poner en el centro a la persona y al planeta. Ciertamente, es tiempo de acción/reflexión, de fomentar debates menos interesados y más objetivos. La tarea no es fácil; puesto que nos viene desbordando la percepción de una distribución injusta de la riqueza entre todos los moradores de la tierra. Nos haría falta que los gobiernos respetasen mucho más sus compromisos con los acuerdos internacionales. Ojalá surjan alianzas reales y duraderas, forjadas sobre la base de una cooperación y solidaridad manifiesta, que ayuden a la gente a superar la pobreza, el hambre y las enfermedades. No podemos retroceder. Tenemos que sensibilizarnos sobre la necesidad de entendernos, siendo más constructores que destructores, más poesía que poder en suma. El ser humano requiere de cuidados y de otro espíritu más amoroso. También nuestro hábitat común nos exige de otra consideración más poética. No puede continuar este tremendo deterioro que nos degrada y nos deshumaniza. Es hora de activar nuestras obligaciones, para con nosotros mismos, como también para ese cosmos del cual procedemos.