16-10-2019 | 08:09
(O)
Marcelo Almeida Pastor
Reflexiones
malmeida@utn.edu.ec

El levantamiento popular

Los partidos políticos (nuevos y viejos) alabaron el “sacrificio en beneficio de la Patria”.

    Una cerrada campaña propagandística daba por hecho que las medidas económicas y laborales, decretadas por el gobierno, estaban plenamente justificadas porque eran para “salvar la economía del país”.

    Pretendieron reinstalar un modelo económico excluyente, recesivo e injusto.

    Ostentaron consensos con empresarios, banqueros y Cámaras de la Producción; “expertos criollos en economía neoliberal” ratificaron como necesarias las “recomendaciones técnicas” del FMI. Los partidos políticos (nuevos y viejos) alabaron el “sacrificio en beneficio de la Patria”. A diario los dueños o gerentes de medios de comunicación públicos y privados sumaron una línea de opinión editorial única acatada por sus columnistas.

    Creyeron que todo estaba perfecto, los señores de escritorio ensalzaron la “decisión histórica y la valentía” presidencial. Menospreciaron la voz, movilización y reacción del pueblo; intentaron comprar dirigentes o someterlos con violencia; pero las adhesiones sociales se multiplicaron, en especial cuando el movimiento indígena optó por un segundo levantamiento. Un Estado arrogante implantó represión policial-militar indiscriminada que ocasionó muertos, centenares de heridos, miles de detenidos y estado de excepción. Se tiró abajo el decreto 883 en una negociación con mediadores internacionales y difundida en vivo. Qué modelo económico debiera discutir y decidir el pueblo en una consulta.