24-05-2019 | 00:00
Víctor Corcoba Herrero
Algo más que palabras
corcoba@telefonica.net

Ejercicios que nos dulcifican

    De un tiempo a esta parte, he descubierto el encanto de recluirme con el silencio y de dejar que soledad me custodie para fortalecer el interior y proseguir un andar más sosegado. Reconozco que me abochorna la multitud de actividades, tantas prisas a ninguna parte, cuando lo que realmente me pide el cuerpo es el descanso para poder reconocer agobios y levantar otros vuelos más contemplativos de aquello que nos rodea. Estamos llamados a desvivirnos los unos por los otros, pero también requerimos tiempo para esa marcha responsable y generosa que hemos de llevar a cabo, si en verdad queremos incorporarnos a esa paz interior que a veces nos falta a nosotros mismos. Quizás el desafío sea vivir desprendido de ese mundano afán dominador, pues a mi modo de ver, es el espíritu de la quietud lo que realmente nos transforma. Deambulamos empachados de palabras vacías, asqueados de tantas mentiras que nos dejan sin aliento. Nos han robado todas las poéticas que la propia existencia nos concede. Todo se ha ido agravando a causa de situaciones injustas, que han acrecentado las desigualdades como jamás, lo que genera una espiritual insatisfacción y desesperación. Por eso, necesitamos recuperarnos de este frenético movimiento de intereses y rescatar nuestro propio espacio personal para poder crecer humanamente. Será bueno que estemos más vivos que nunca, más alerta que nunca, al menos para despojarnos de cadenas y sentirnos liberados de esta mediocridad sin alma que nos circunda.