14-01-2019 | 00:00
Juan F. Ruales
Como venía diciendo
juanfruales48@hotmail.com

Dudas reincidentes

El alud carnavalesco de candidatos, ganará quien esgrima un discuso alternativo al tradicional.

    Las campañas electorales han sido siempre escenario del canibalismo político en el que, con tal de ganar, no escatiman infamia alguna, con tal de destrozar al oponente. Bajo la consigna de que “el fin justifica los medios”, los candidatos, especialmente los más opcionados, tienden a hacer trizas a su oponente próximo...Si no lo hacen por considerarlo antiético, están jugando en cancha equivocada, pues la política electoral y la ética nunca se llevaron bien.

    En elecciones, a grosso modo, hay dos tendencias cada una con un degradé de tonos que hace que los extremos a veces se confundan. Por un lado quienes quieren llegar al poder para beneficiar los intereses de sus trincas y sponsors solapados, que son los más; y por otro, los que genuinamente tienen una vocación cívica de servicio a la comunidad, a los que se les puede contar con los dedos de una mano. Sin embargo en el discurso unos y otros deben apelar a la sensiblería de las masas alienadas que quieren escuchar ofertas que no les van a cumplir. Por otro, al morbo de la calumnia que es otra forma de catarsis que el pueblo necesita para soportar narcotizado la tragedia de la realidad. Además de otros factores, en este alud carnavalesco de candidatos, ganará quien esgrima un discurso alternativo a la tradicional demagogia, que al menos en teoría le haga ver al elector que es alguien diferente y que desde el poder, va a hacer las cosas de modo distinto... Aunque lo dudo...

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