16-01-2020 | 00:00
Carlos Dávila
Coyuntura
ecodavila51@hotmai.com

Dos década de dolarización

La dolarización impide el manejo soberano de la moneda lo cual es bien visto en nuestro ámbito.

    La dolarización en Ecuador data de hace veinte años. Muchas personas en la actualidad no recuerdan el sucre o no lo conocieron.

    Nuestro país dejó de tener moneda propia porque los gobiernos de turno la manejaron mal y abusaron de la facultad emisora. Entre 1970 y el año 2000 la cotización del dólar pasó de 25 sucres a 25 000. ¡Se multiplicó por mil!

    A finales del siglo XX el tipo de cambio estuvo tan volátil que, en una sola semana, saltó de 9.000 sucres a 18.000. Todo este aquelarre ocurría en medio de la desconfianza en los bancos, inflación galopante y una demencial demanda de dólares.

    En tales circunstancias el dubitativo presidente Jamil Mahuad -de muy mal desempeño- decidió dolarizar la economía ecuatoriana. Se dio un tiempo de transición en el que las especies monetarias en sucres fueron retiradas por completo del mercado.

    Con el dólar como moneda oficial del Ecuador, llegó la confianza. El ambiente creditico se dinamizó y apareció el crédito a mediano y largo plazo. El mercado automotriz y el de vivienda crecieron en base a las facilidades de pago. El sistema bancario se depuró, el número de instituciones financieras se redujo y se aplicó una normativa tendiente a proteger a los depositantes.

    La dolarización impide el manejo soberano de la moneda lo cual es bien visto en nuestro ámbito. Se privilegia la estabilidad a la independencia monetaria.