11-08-2019 | 00:00
Zulema Obando
Rastros y Rostros
crisjuli@hotmail.es

Devoción a San Antonio de Padua

El renglón económico se basa en agricultura, ganadería e industrialización de lácteos.

    Los moradores de la comunidad El Hato, perteneciente al Cantón Mira-Carchi, celebran las festividades en honor a San Antonio de Padua, desde hace 65 años; actividades religiosas, sociales, culturales y deportivas son parte de la agenda. Como contribución a esta tradición arraigada, el GAD Municipal participa en el pregón con un carro alegórico representando las principales demostraciones culturales ancestrales, como el Novillo de Bombas, la Leyenda de Las Voladoras y el tradicional Baile de la Bomba.

    Cuentan los antiguos que en tiempos de los hacendados, don Manuel Castro y su hijo Ramón tenían una yunta de bueyes, una madrugada fueron a traer el ganado y no les encontraron, la terrible noticia corrió por todo el caserío.

    Su esposa, doña Clementina Narváez, pidió prestada la imagen de San Antonio, colocó las coyuntas (cabestros) y una vela a los pies del santo y oró devotamente por el regreso de sus animalitos, esa noche un sueño le reveló a Manuel que los bueyes estaban en la feria de Tulcán.

    En efecto fueron hasta allá y se sorprendieron gratamente al ver a sus bueyes a punto de ser vendidos.

    Desde entonces, un gran fervor por su Patrono fue creciendo en sus habitantes, cuyo renglón económico se fundamenta en la agricultura, ganadería y últimamente en la industrialización de productos lácteos.