13-08-2019 | 00:00
Enrique Aguilar
Reflexiones
neaguilarz@hotmail.com

Cuarenta años de gobiernos civiles

No se ha sembrado el petróleo ni se lo ha transformado en manufacturas exportables.

    Es el título posiblemente mas certero para estos cuarenta años de “Democracia”, pues la hemos tenido solo en los discursos que inauguraban los periodos, o en las palabras de los vicepresidentes constitucionales y presidentes del Congreso que pescaron a río revuelto para hacerse con el poder. Tampoco tenemos democracia en los resultados de este periodo. Han desaparecido los partidos tradicionales y se los ha reemplazado por movimientos múltiples y diversos, muchos de los cuales no han durado mas que una elección. El país ha crecido en infraestructura de carreteras de generación eléctrica, de implantación de la informática tanto en lo público como en lo privado, siempre al precio de una corrupción que no tiene límite. No se ha sembrado el petróleo como se decía al inicio de estos 40 años, ni se lo ha transformado en manufacturas exportables, seguimos siendo exportadores de productos primarios, algunos de los cuales como el camarón se han incorporado en este periodo, con gran perspectiva. La educación y la salud también han crecido en infraestructuras físicas pero no han mejorado sus métodos ni sus resultados, seguimos siendo un país de salud hospitalaria de cuestionable calidad, sin prevención ni promoción, y una educación dogmática, memorística, sin que se logre sacar lo mejor del educando y hacerlo autónomo y creador. Eso sucede desde el jardín de infantes hasta la universidad. ¿Podemos hablar entonces de cuatro décadas perdidas entre el fragor de los golpes de estado y la mediocridad de los gobernantes?.