14-06-2019 | 00:00
Víctor Corcoba Herrero
Algo más que palabras
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Contrariedades Mundanas

Los niños y niñas no deberían trabajar, sino formarse y cultivar sus sueños.

    El universo de las contrariedades continúa habitando en todos nosotros, así como las incertidumbres que también nos dificultan a la hora de abrir caminos coherentes, lo que facilita un deterioro humanístico, con graves daños en el plano psicológico y también espiritual. Ante estas situaciones, no podemos olvidar que la persona en su integridad, es lo primordial, y lo verdaderamente digno de salvaguardar. En consecuencia, creo que lo significativo de nuestra época, ya no es tanto el sentirse uno vivo, como el poder abrigarse de quietud ante el tormentoso diluvio de inquietudes que nos acorralan, y que nos suelen provocar un continuo estado nervioso que hace que reaccionemos mal. A mi juicio, lo trascendente ante este desánimo, radica en poseer confianza en uno mismo, porque las corrientes tormentosas siempre han estado ahí, y ha sido nuestra lucha la que nos ha puesto en la orientación de la luz, pues la esperanza radica en saber rehacerse y renacerse hacia otras atmósferas más integradoras, con menos divisiones y más serenas. Téngase presente que el estancamiento, o los mismos hechos violentos generados entre humanos, no contribuyen a ningún avance que no sea el activo inhumano. Desde luego, tenemos que tomarnos la vida con otro ánimo más solidario, ya que nada se construye por sí mismo, necesitamos de ese espíritu de unidad que nos regenere como auténtica familia. Hay realidades positivas que se pueden cosechar sembrando una sonrisa.