19-11-2019 | 00:00
Mauro Aguirre
Religión

Beatificación del padre Emilio Moscoso

Con gratitud a Dios por este nuevo Beato de la Iglesia, renovemos nuestra fe en la iglesia peregrina...

    Con una solemne misa donde participaron los señores obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y fieles católicos; acompañados de autoridades civiles, eclesiásticas, militares, educativas y sociales en el estadio de Riobamba se realizó la solemne ceremonia que declara como nuevo Beato al Padre Emilio Moscoso. Fue una fiesta nacional de fe este acontecimiento histórico que reconoce a un fiel hijo de la iglesia que entrego su vida al pie del sagrario manifestando su amor a Cristo. Había nacido en Cuenca, Azuay, Ecuador, el 21 de abril de 1846, recibiendo el agua del bautismo seis días más tarde. Salieron los padres Jesuitas de Ecuador obligados por los gobernantes en 1850 y García Moreno los acogió de nuevo en 1862. Pero proseguían las tensiones y los riesgos para los religiosos que llegaron a ser tan serios que eligieron Riobamba y Cuenca como destino para su propia protección. Justamente cuando Emilio se hallaba cursando leyes en la universidad a sus 18 años, los jesuitas tenían casa abierta en Cuenca, lo cual le permitió ingresar en el noviciado. Profesó en la capilla de santa Mariana de Jesús en Quito. Posteriormente se trasladó al Colegio Seminario San Luis para completar su formación, que ya era significativa puesto que mostró ser un gran filósofo, y ello le capacitó para ejercer la docencia en el Colegio San Felipe de Riobamba del que fue elegido vicerrector y al que llegó en 1892. Fue asesinado el 4 de mayo de 1897 mientras oraba en el colegio San Felipe en Riobamba.