04-10-2019 | 00:00
Carlos Dávila
Coyuntura
ecodavila51@hotmai.com

Ataque a la estructura petrolera saudí

Arabia Saudita disminuyó

su producción

en cinco millones de barriles

diarios

    Hace pocas semanas Arabia Saudita, el mayor productor y exportador de petróleo del mundo, fue sorprendido por un aleve y cobarde ataque con drones que portaban potentes explosivos.

    El objetivo era dañar instalaciones petrolíferas de magnitud.

    Los atacantes tuvieron “éxito” pues hirieron estructuras clave de la actividad petrolera saudí.

    Inmediatamente los precios del crudo se dispararon en el inestable mercado petrolero. Subieron el precio en un 5% tanto los exportadores alineados a la cotización Brent como los que siguen la tendencia del WTI, entre ellos Ecuador.

    Ese resultado era de esperarse porque Arabia Saudita disminuyó su producción en cinco millones de barriles diarios.

    Esta cifra es la mitad de su capacidad y representa el 5% del petróleo que consume el mundo cada día. Aunque los saudíes trabajaron arduamente en la mitigación de los daños y el mercado recuperó cierta calma, la región sigue tensa. Estados Unidos y Arabia Saudita han anunciado que sospechan que el ataque vino de Irán, el país islámico con el que Trump sostiene un peligroso contrapunto.

    Irán, por su situación geográfica, está en capacidad de controlar el tránsito del 30% del petróleo que circula en el planeta.

    Su poder estratégico es tan importante que han rechazado la posibilidad de negociar con Estados Unidos a menos que Trump cese las sanciones impuestas a inicios de su gobierno.