16-10-2019 | 08:10
(O)

A sanar las heridas

    Los once días de protesta, sin duda alguna, dejaron heridas profundas entre los ecuatorianos. Los unos y los otros con sentimientos y pensamientos diferentes, encontrados en una disputa que deja huellas profundas, lecciones duras que sirven para analizar el futuro y, principalmente, una gran enseñanza para no permitir enfrentamientos con actores que promueven irresponsablemente el caos. Es hora de sanar las heridas, pero sin dejar de pensar en lo que ha ocurrido. Sanar las heridas entre ecuatorianos sí, pero sobre todo, estar pendientes para que no se gesten, desde oscuros intereses, la intolerancia, el irrespeto, alteración del orden público y protervos intereses para la desestabilización de la democracia. Débil democracia sí, pero que estamos obligados a defenderla, en pro de la libertad, la justicia y el orden. Ecuador está llamado a la reflexión. Las autoridades a tomar decisiones acertadas para evitar los conflictos y el pueblo a estar alerta para que no nos engañen nuevamente.