Editorial

“La retórica política se sitúa dentro de lo que hoy se conoce como marketing político, y las técnicas tienen que ser cuidadas a la perfección si se quiere lograr un efecto positivo en el público…”, así lo define la estudiosa Laura Rodríguez Rivera. En el inicio de las administraciones públicas se oberva que se hace uso de esa técnica con más o menos resultados. Pero, la población busca ya respuestas claras ante la serie de necesidades palpables que deben ser cubiertas con soluciones integrales. Es decir, lo que quiere la gente es menos palabras más acción, más eficiencia, más cumplimiento. La falta de recursos económicos, es el obstáculo que no facilitaría cumplir al ciento por ciento los propósitos de las autoridades en funciones, pero eso debe suplirse con inteligencia, conocimiento y gestiones, más allá de la utilización de los discursos, quejas, retórica cansina que salen sobrando si a reglón seguido no hay claras respuestas objetivas.