Edificacones inconclusas

Urcuquí. Edificaciones inconclusas y un camino de tercer orden son parte de la denominada ‘Ciudad del Conocimiento Yachay’, que alberga actualmente a 1 180 jóvenes y se espera que el crecimiento estudiantil para 2022 llegue a 2 000.

12 laboratorios de docencia, 10 laboratorios de investigación, 17 aulas y 5 prestadas también forman parte de la universidad científica.

Éstos últimos espacios están dentro de un acuerdo con el Instituto Superior 17 de Julio.

Sin embargo, no es suficiente para el crecimiento que se espera en tres años, ya que según David Ponce, coordinador de infraestructura de Yachay Tech, se necesitan 20 aulas, las cuales estarán en el edificio de la Senescyt, que aún no está terminado.

Ponce indicó que esta infraestructura cuenta con 20 aulas, puesto para 189 profesores, 5 decanatos, adicionalmente un comedor estudiantil, espacios culturales, sociales y un centro de exposiciones.

Señaló que el edifico tiene un avance del 79.36%, los trabajos de construcción están suspendidos por más de un año por falta de liquidez para financiar el contrato complementario 2, que terminaría la infraestructura y podría darse en 60 días una vez de que exista el presupuesto.

Expresión. “La urgencia de la universidad básicamente es la terminación del edifico, ya que solventaría muchísimos problemas de infraestructura que tiene la universidad”, así lo aseguró Ponce.

Visita. Los cuatro asambleístas por Imbabura y la presidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea, Esther Cuesta, recorrieron la institución. Cuesta reconoció que el trabajo de la universidad “es impresionante, sobre todo la alta calidad de información que tienen los estudiantes. Lo importante de Yachay es la investigación que se realiza”, dijo.

Además, finalizó en que “si pudiéramos saber qué es Yachay, todos estuviéramos en Carondelet exigiendo que no se recorte el presupuesto a la educación”, agregó Cuesta.

La biblioteca fue uno de los primeros sitios que conocieron los asambleístas por Imbabura durante un recorrido la mañana de ayer.
Así es como luce actualmente el edificio de la Senescyt, que ahora es parte de la universidad.